Hoy venimos con un "Antes y Después" para un dormitorio, esa estancia de la casa que pide tranquilidad y sosiego.
Partimos de un dormitorio clásico decorado con mueble de estilo colonial. Los propietarios estaban pidiendo a gritos aclarar las maderas, les apetecía pintura y el aspecto de la madera sin tratar...
Dicho y hecho, se optó por pintar el cabecero en color blanco roto pero muy desgastado y dejar las mesillas en tono natural, totalmente decapadas.
También hay que reconocer que el toque del lino antiguo junto a la madera natural es maravilloso, adoramos la unión de ambas texturas.